I Conferencia Electrónica: 23 de marzo al 12 de abril de 2000
El caracter multifuncional de la tierra y la agricultura.
PRIMER BORRADOR DE SINTESIS
Estimados participantes:
Conforme a nuestro plan de trabajo, a
continuación encontraran el primer borrador
de síntesis de las intervenciones recibidas
hasta el momento. La idea es que sus
contribuciones puedan centrarse sobre los
puntos que más les motiven de esta
síntesis, a fin de terminar con una versión
mejorada de la misma.
El aspecto que quizás tenga mayor
importancia es que las ponencias y la
mayoría de las intervenciones coinciden,
conceptualmente, en entender el carácter
multifuncional de la tierra y la agricultura
con un criterio más amplio que el que se
presenta en el trabajo original que sirvió
de base para esta conferencia
electrónica. Se asocia el criterio de
multifuncionalidad con la redefinición del
espacio rural (territorio), la
conceptualización de los servicios de
soporte a las actividades económicas del
medio rural, las estrategias de vida del
habitante rural, el manejo de los recursos
productivos y medioambientales. Un gran
énfasis ha sido puesto en la estructura
institucional requerida para dinamizar ese
concepto ampliado hacia una condición de
superación de la pobreza en un esquema de
aprovechamiento racional de los recursos:
políticas diferenciadas, inversión social
(educación, salud, información), inversión
para recuperar recursos naturales, incentivos
y/o subsidios a ciertos estratos de
productores, disponibilidad de
infraestructura para la producción (vías,
crédito, asistencia técnica, etc.),
apertura a la participación de los actores e
interesados en las decisiones sobre su propio
proceso de desarrollo, descentralización y
fortalecimiento de las instancias de
decisión locales.
Un segundo grupo de ideas tiene que ver con
el reconocimiento unánime del uso múltiple
de los recursos en el medio rural, pero,
nuevamente, adoptando un criterio más
amplio: la pequeña agricultura y la
agricultura familiar superan la simple
multifuncionalidad de los recursos para
asumir, en buena parte, el manejo y la
conservación de la base productiva natural,
no pocas veces a pesar de una concepción muy
reducida al momento de diseñar programas de
apoyo y de abrir la economía a una mayor
competencia. Se agregan otras funciones
salidas de la realidad Latinoamericanas como
el mantenimiento del equilibrio territorial
(población-territorio), el equilibrio
ecológico o la producción de paisaje
natural (en contraposición de la agricultura
unificadora de las compañías
transnacionales).
Por otra parte, se han anotado una serie de
limitantes empíricos que afectan el soporte
los actores de los espacios rurales,
especialmente a aquellos de menores recursos
y capacidad de gestión. Se mencionan
dificultades para comprender totalmente las
condiciones de los actores, la tendencia a
inducir las demandas de los actores, la poca
apertura a la participación real de actores
e interesados, la tendencia a universalizar
problemas y soluciones en desmedro de las
necesidades específicas de actores en un
espacio y un ambiente determinado, el poco
interés práctico sobre los problemas del
medio ambiente y los escasos esfuerzos
dirigidos a diferenciar las políticas, los
incentivos y las oportunidades.
Como una llamado de advertencia, algunos
participantes han señalado el uso de estos
criterios de multifuncionalidad de los
espacios rurales por grupos y algunos
gobiernos de los países del norte para
justificar los subsidios que mantienen a su
agricultura y que impide un comercio mundial
justo, con perjuicio directo a los
productores de los países del sur. El
ejemplo de las discusiones de la reciente
reunión de Seattle es, sin duda, una muestra
del sentido de la politización de este
concepto.
Si bien el trabajo de base para esta
conferencia enfatiza el uso de plataformas de
negociación como instrumento de resolución
de conflictos generados por el uso múltiple
de los recursos de suelo y agua, en las
ponencias y discusiones se han planteado
alternativas más envolventes para el diseño
de nuevas relaciones que conjuguen criterios
y procesos humanos/personales, sociales,
naturales, culturales. En este sentido
se propone tomar en cuenta los criterios de
la permacultura, utilizar los principios del
sistema campesino a campesino; seguir los
criterios del Quezungal, como proceso de
producción agroforestal, multifuncional e
integrado y afinar los mecanismos de
política para diferenciar alternativas,
diseñar incentivos funcionales y generar
regulaciones efectivas. Aún con una
visión más integradora, se propone mirar la
pequeña agricultura como un sistema en donde
se identifiquen funciones, interacciones y
limitaciones a fin de diseñar planes de
acción diferenciados capaces de ofrecer
alternativas apropiadas a los actores e
interesados.
Como participantes en esta conferencia, nos
quedan, al menos, dos tareas pendientes en
los días de discusión programados que aún
podemos aprovechar: i) evaluar, corregir,
complementar y mejorar esta síntesis y ii)
formular algunas conclusiones que contribuyan
al conocimiento y la información de todos
los miembros del Grupo Chorlaví
Les propongo que entre hoy día y el Martes
11 nos aboquemos, principalmente, a la
primera tarea. Entre el 12 y el 14
trataríamos de concentrarnos en la segunda.
Sobre la síntesis, atentamente les solicito
opiniones y puntos de vista sobre los
siguientes aspectos:
a.
Conceptos, opiniones y puntos de
vista que hayan quedado fuera y deban ser
incluidos en la síntesis
b.
Conceptos y criterios que hayan
quedado en el tintero (especialmente de los
mas de 200 participantes PASIVOS que tenemos
en nuestra lista). Este es el momento
de compartirlos y de enriquecer lo que hemos
avanzado
c.
Puntos de vista sobre las
alternativas propuestas y otras que puedan
pensarse, buscando avanzar en la
operacionalización y aplicación de los
criterios amplios que se han elegido para
abordar el tema en discusión.
TIENEN LA PALABRA!
Cordial saludo,
Germán Escobar
Moderador