| Reseña:
Cincuenta años de planes y políticas para el desarrollo
rural han sido incapaces de resolver el gran problema del campo latinoamericano:
la pobreza, que sigue agobiando a más del 50% de la población
rural. Sin embargo, los años noventa trajeron una luz de esperanza
al aparecer nuevas iniciativas de producción que prometen aumentar
el empleo y elevar los ingresos mejorando el nivel y calidad de vida de
los habitantes del campo. Una de las más prometedoras es la microempresa
rural, que a partir de tecnologías modernas al alcance de la población
rural, agrega valor a la producción tradicional y busca nuevos
bienes y servicios para el mercado.
¿Qué es la microempresa rural? ¿Qué tipos
de microempresa existen? ¿Cuál es el impacto que está
llamada a producir en el agro latinoamericano en términos de valor
agregado, empleo e ingresos? ¿Cuáles son los elementos básicos
de una política para el desarrollo de estas unidades, así
como las principales acciones de apoyo que ellas requieren?
Esbozar respuestas a estas cuestiones a la luz de la experiencia adquirida
en los últimos diez años es el propósito de este
trabajo. |