| Reseña:
La participación constituye un elemento esencial en la elaboración
de estrategias exitosas para el desarrollo sostenible. El desarrollo sostenible
se basa en la negociación del cambio social de forma que las aportaciones
de todos los miembros de la sociedad devienen cruciales. La participación,
sin embargo, implica ciertos costes y, si no se organiza y ejecuta cuidadosamente,
puede ser incluso contraproducente. La experiencia existente en la gestión
de procesos estratégicos sugiere que la participación se
debe adaptar a las circunstancias de cada contexto específico,
de modo que se introduzcan diferentes actores en los procesos estratégicos
de maneras distintas. La participación dependerá, en gran
medida, del alcance geográfico y sectorial de la propia estrategia
para el desarrollo sostenible. Se debe prestar una especial atención
a las ventajas y desventajas de los diferentes mecanismos participativos
y, en los sistemas políticos democráticos, se debe intentar
no debilitar la autoridad y la rendición de cuentas de los gobiernos
electos. Así pues, al abordar la cuestión de la participación
en las estrategias para el desarrollo sostenible no se debe asumir que
la participación más intensiva, la más amplia, la
más decisoria o la más frecuente sea necesariamente la "mejor"
participación. |